Mason Mount es hijo de este nuevo paradigma. El Mount del presente es fruto del esmero y cocción a fuego lento que Lampard realizó en el Derby County y en su ‘’baby’’ Chelsea, del qual aún quedan cenizas producto del incendio que ha provocado Thomas Tuchel en el que ha abrasado todo lo que existía alrededor de la figura de Mason Mount. El joven inglés queda como único estandarte en pie del ya difunto Chelsea de Frank Lampard. Mason Mount es el líder futbolístico y emocional tan esperado como necesitado en el puente de Londres.

Jürgen Klopp ha sido víctima de la sociedad de la cúspide y el abismo. Un humano vestido de mito como el alemán no tiene derecho a fallar. El alemán lleva vistiendo y desvistiendo al Liverpool a base de las prendas de ropa que se le van rompiendo, y saliendo con su mejor gala semana tras semana. Para muchos, este relato es insuficiente para justificar que el Liverpool haya pasado de ser el equipo que barrió la Premier League y reconquistó Europa a optar a entrar en Champions League durante esta temporada.

Cuenta la historia que, entre finales del siglo pasado y principios de este, hubo una ciudad de la costa gallega que empezó a creer en el fútbol. La mística y el drama, elementos definitorios de la cultura gallega darían forma a una epopeya que años después aún perdura en la memoria de los coruñeses. La magia hizo de las suyas, y de la noche a la mañana el Real Club Deportivo de la Coruña pasó de jugar en segunda división a codearse con los más grandes del fútbol español. Se convirtió en el «Superdépor».

Cuando se dice que el fútbol es algo más que veintidós jugadores sobre un terreno de juego dando golpes a una pelota es por historias como esta. Tenemos que retroceder en el tiempo y situarnos en un periodo en el que la guerra asolaba Europa. Concretamente viajamos a diciembre de 1914, con la Primera Guerra Mundial -entonces llamada Gran Guerra- empezada hacía pocos meses. En el frente occidental, soldados británicos y alemanes disparaban sin cesar de trinchera a trinchera. Ante un escenario como este parece imposible imaginar siquiera un instante de tranquilidad, de felicidad, pero cuando llegó Nochebuena el tiempo se detuvo. Llegó la Tregua de Navidad.

Evasión o victoria (1981) es uno de los últimos trabajos para el cine del maestro John Huston, director de grandes clásicos del cine como El Halcón Maltés (1941) o La Reina de África (1951). Esta es una aventura futbolística ambientada en un campo de prisioneros británicos durante la Segunda Guerra Mundial. Con la contienda militar de fondo, el film trata la preparación de un conjunto de jugadores de distintos países europeos para enfrentarse a la selección alemana de fútbol.

El fútbol al fin y al cabo no deja de ser un producto de entretenimiento. Si asemejáramos el fútbol al último estreno producido en Hollywood, ¿qué personaje encarnaría Jose Mourinho? Posiblemente no sería ni el protagonista ni el actor secundario sino más bien el archienemigo. Pero ojo, debemos comprender el mote archienemigo desde una vertiente positiva, como el jefe final. Mourinho sería el Voldemort de Harry Potter, pero nunca sería Lucius Malfoid o Bellatrix Lestrange.

Si Pedri fuera un bailaor flamenco, se diría que tiene duende. Si hay algo que caracteriza al flamenco es su capacidad de transmitir sentimientos. Y al igual que el baile y la música flamenca, Pedri tiene la gracia, la picardía, la elegancia andaluza; la garra y el temperamento gitano; y los contoneos de la cultura africana.

Xavi, al igual que Platón, conoció a su maestro con tan solo 19 años. Uno coincidió por primera vez con su mentor -Guardiola- entre las líneas de cal y el otro lo hizo entre las calles de la Antigua Grecia -con Sócrates-. Ambos maestros fueron escogidos por poderes supraterrenales. En el primer caso, encontramos a Cruyff, en el segundo, al Oráculo de Delfos.

Tras la decisión de anular este año la entrega del Balón de Oro tradicional por cuestiones sanitarias, France Football entregará un galardón al cual ha nombrado ‘Balón de Oro Dream Team’ para reconocer al mejor de la historia en cada posición. ¿Quién es el favorito para llevarse el galardón?, ¿Qué otros centrales que no están en la lista podrían haber entrado?.

La caída en desuso del 4-2-3-1, y con ello la lenta desaparición de la figura del media punta, ha provocado a los ojos del espectador la ocultación e infravaloración del clásico “10”.