The English Game es una producción de Netflix que narra la génesis del fútbol moderno que actualmente conocemos. Ambientada en la Inglaterra de finales del s.XIX, esta miniserie de 6 capítulos nos adentra en una sociedad lastrada por una desigualdad de clases que marcará el rumbo de la historia del Dawson, un equipo formado por trabajadores de una fábrica de algodón y cuyo propietario, James Walsh (Craig Parkinson), harto de resignarse al elitismo del deporte rey, opta por saltarse el reglamento e incorporar a los dos primeros jugadores asalariados de la historia: Fergus Suter (Kevin Guthrie) y Jimmy Love (James Harkness).

La profesión de los futbolistas es una de las más analizadas del mundo. Eso implica que cualquier aspecto de su vida es investigado y llevado a debate público. Este hecho ha provocado que muchos de ellos hayan decidido guardar silencio social sobre muchos temas por miedo y pereza a ser criticados, puestos a opinión y ser divididos entre la gente que no entiende que ellos también tengan derecho a opinar sobre la sociedad.

Tras ver que uno de los mejores de todos los tiempos en su posición la defina así, quizá podamos empezar a comprender la trascendencia y la importancia de dicha demarcación. El portero es siempre un futbolista cuestionado y al que observan con lupa aficionados, periodistas e incluso los propios compañeros. Un único error puede manchar un partido, una eliminatoria o incluso una temporada entera. Y esto, muchas veces, afecta a los jugadores, que aunque a veces lo olvidemos, también son personas.

Otra de las actividades que el coronavirus se ha llevado es el deporte, más concretamente, el fútbol que como dijo Jorge Valdano «es lo más importante de las cosas menos importantes». Al principio de todo, empezaron a verse situaciones inusuales y nunca vistas en el mundo del deporte como la suspensión y aplazamiento de algunos partidos, ver aficionados en las gradas siguiendo el encuentro con mascarillas o, incluso, jugar partidos a puerta cerrada.

Hoy, el fútbol se ha convertido, más bien, en una partida de ajedrez. Prácticamente todos los movimientos que sucederán en el campo han sido estudiados previamente. Es ahí cuando la figura del mediocampista toma un papel relevante en el juego. Ellos son los encargados de entender esa partida de ajedrez mejor que nadie. Son los que moverán a su equipo a un ritmo determinado, hacia un lado u otro, los que acelerarán el juego o los que dejarán que la partida se rompa