El 12 de septiembre del año pasado el Real Club Deportivo Espanyol iniciaba su periplo por la división de plata del fútbol español tras 26 años consecutivos en la categoría reina. El reto que tenían ante sí Vicente Moreno y su cuerpo técnico era de vital importancia para el club, no solo porque las anteriores veces que se había descendido se había ascendido al año siguiente, sino porque hoy en día quedarse más de una temporada en una categoría tan disputada podría llevar al club a la deriva y a permanecer así mucho tiempo.